h1

Lobishome

Huellas de hombre, aullidos de lobo. Publicado en Verdemente. 2003

Por Cristina María Menéndez Maldonado

Las sombras dibujan misterios en la noche. Aullidos de lobo,  huellas de hombre en la interminable campiña…Sus transparentes ojos oblicuos escudriñan el terreno, lamen el viento en busca de una pista que le lleve hasta su presa. Es el poder y la astucia del cazador.

Así es el lobo, indomable e inteligente como el hombre, y al igual que él oculta en la noche oscura, sus secretos más profundos…”

Algunos autores parecen señalar una tradición céltico-germánica, que ya hablaba de extrañas  criaturas de la noche, chamanes capaces de convertirse en feroces seres de fuerza sobrehumana, lobos invencibles que recorren la oscuridad y que ni la fuerza de cien hombres puede detener. De nuevo la leyenda comparte escenario en las reuniones de los ancianos, haciendo temblar a los más escépticos, explicando lo insólito con el realismo del creyente.

La Edad Media también parece recoger la creencia de que los brujos y hechiceros solían transformarse en lobos para acudir a los Sabbat (reuniones clandestinas en las que se realizaban todo tipo magias), y esto explicaría algunos encarnizados procesos que llevó a cabo la Inquisición contra supuestos hombres-lobo.

También en Francia la creencia popular nos habla de la  los “meneurs de loups” (o encantadores de lobos). Se trataba de ermitaños o flautistas nómadas que siempre iban acompañados por estos animales, que los seguían por doquier fascinados por la música de sus flautas.

Así  desde el comienzo de la humanidad lobos y hombres han protagonizado un elenco de leyendas, mitos o realidades siempre envueltas en el misterio y apoyadas en la tradición oral, que ha permitido desarrollar las claves de la licantropía, las razones y los antídotos.

La fiereza y hermosura del lobo que tantas páginas de naturaleza ha suscitado, ha sido capaz de fascinar y atemorizar a un tiempo, como una memoria que revive lo que fue el hombre primitivo, guiado por su instinto de cazador.

El Lobishome en Galicia ha tenido siempre una leyenda propia, compartiendo escena con otras criaturas de los bosques, menos violentas pero también misteriosas.

La enciclopedia Gallega explica el fenómeno del hombre-lobo con detalle…

“Para ser lobishome- según creencia popular- se necesita que alguien (puede ser el padre, la madre, un familiar o una persona con rasgos de brujería) le eche una maldición al individuo, directamente, o bien a los padres. Esta maldición impone siempre una “fada” sobre aquellos matrimonios que no tienen más que hijos varones o hembras en un número de siete o nueve, ya que sólo el séptimo o noveno de los descendientes puede nacer con la fada de transformarse en lobo al llegar a una edad determinada. Para evitar que esto se cumpla debe ser padrino de los hijos afectados por la fada, el hermano o hermana mayores, según se trate de hombres o mujeres”.

“El lobishome realiza su transformación por la noche y en despoblado: desnudo se revuelca en los lugares donde lo hacen los lobos y se convierte en uno de ellos, pero mucho más feroz y resistente…” (Gran Enciclopedia Gallega. Tomo 19).

La maldición puede durar 7 años o toda la vida, de modo que si el desventurado muere antes de cumplir con su destino, tendrá que hacerlo su espíritu, condenado a vagar por los bosques.

Para redimir esta condición errante, algunos relatos hablan de quemarle la piel  o las ropas (al hombre o al lobo, dependiendo del momento de la transformación) para acabar con la fada . Otra solución sería asestar un certero estoque al individuo que sufre la condición de lobo,  con un pincho fabricado con acebo bendecido el domingo de ramos.

D. Vicente Risco Agüero, escritor  de numerosas obras en gallego, nos habla en su relato “O lobo da xente”, de una mujer-lobo a la que su vecino pudo salvar quemando la piel que la cubría y acabando así con la maldición que venía sufriendo irremediablemente.

Este mismo autor, en su discurso de ingreso en la Academia Gallega el 23 de febrero de 1929, hace referencia a un caso de licantropía. Se trataba de la curiosa historia de un hombre, Manuel Blanco Romasanta, que allá por 1854, la justicia gallega condenó a la pena capital por haberse declarado culpable de diversos asesinatos bajo los efectos de una maldición que, según él, le transformaba en lobo. (Reseña de la causa formada en el juzgado de 1ª Instancia contra Manuel Blanco Romasanta, el hombre-lobo, por varios asesinato,.1985,  y publicada por Manuel Rúa Figueroa, defensor de la Audiencia de la Coruña).

La historia de este hombre peculiar que fue recogido en las páginas de los periódicos del momento, podría ser el testimonio viviente de un verdadero hombre-lobo ó  de un individuo que se creía sus propias fantasías. Lo cierto es que los informes médicos de la época no encuentran locura alguna, más bien un juicio preciso y consecuente. Manuel Blanco Romasanta declaró en el juicio la desgracia que había sufrido durante largos años(hasta 1852) y que por fin había concluido, motivo por el cual se ponía en manos de la justicia, para que esta dispusiera de su persona.

LA HISTORIA DE MANUEL BLANCO ROMASANTA: EL HOMBRE-LOBO GALLEGO. 

La historia de Manuel Blanco Romasanta , que D. Vicente Risco Agüero nos relata comienza diciendo que nació en 1810 en Rigueiro y que era feligrés de Santa Baya d’Esgos (cerca de Orense). Trabajó como sastre, cordelero, cocinero, tendero, criado, ya que tenía gran facilidad para desempeñar diferentes labores, lo cual demostró que tenía una aguda inteligencia.

A los 35 años,  en su etapa de comerciante,  se ofreció a acompañar a una mujer llamada Manuela García y a su hija Petronila a Santander, prometiéndolas trabajo sirviendo casas. De estas y de otras mujeres nunca más se supo. Así entre la gente empezó a correr el bulo de que las llevaba al monte, las mataba y las sacaba el “unto” para  luego venderlo en las boticas de Portugal.

En el proceso se contaron como ciertos 9 homicidios, aparte de otros que Manuel Blanco confesó y que no fueron probados, por lo que fue condenado a muerte el  6 de abril de 1853. Sin embargo, la intervención de un profesor llamado Philips, procuró nuevas hipótesis en el asunto, concluyendo que bajo hipnosis, un hombre puede transformarse en una bestia. De ese modo, y por mandato de la Reina Isabel II se le rebajó la pena a cadena perpetua. Esta historia, hija del mito y la realidad, suscitó una apasionada polémica que tuvo su representación en el cine. Así, el director vasco Pedro Olea llevó a la gran pantalla el guión de este de instintos desatados, de crímenes a la luz de la luna y Manuel Blanco Romasanta  encarnado por José Luis López Vazquez protagonizó la película “El bosque del Lobo”. ¿Hombre o lobo?, esa seguirá siendo la incógnita.

Mito o realidad, el lobishome perdurará en las tradiciones, un motivo de temor, y fascinación, siempre ligado a las largas noches de luna. Relatos sacados de lo cotidiano que mantendrá intactas las cualidades propias de todo misterio superviviente del tiempo y del progreso.

 La reproducción de la totalidad o parte de los contenidos de esta página web en cualquier soporte y por cualquier medio técnico deberá citar siempre al autor. Está prohibido la reproducción total o parcial del mismo para fines comerciales o lucrativos sin el permiso del autor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: