h1

Colores para sanar

Por  Cristina María  Menéndez Maldonado. Publicado en Verdemente. Mayo’08.

 

El uso del color como terapia sanadora ha sido empleado desde tiempos remotos  en  distintas culturas como la Griega, la Egipcia, la India y la China, entre otras. Precisamente en el libro Tibetano de los Muertos, se hace referencia al color de forma rotunda y reveladora: «la esencia del hombre, su ser interior, está relacionado con el color».

Civilizaciones antiguas han teñido de color sus rituales mágicos, religiosos, tratando de prevenir las enfermedades con fetiches y amuletos en los que cada tonalidad estaba ligada a un significado psíquico, capaz de reequilibrar las energías del enfermo. También Edad Media ofrece un ejemplo de este tipo, representado en la armonía y colorido de las vidrieras de sus catedrales para ofrecer sanación a través de la contemplación.

El  rastro cromático en la antigüedad como fuente de curación, ha respirado nombres como el del  psicólogo alemán Luscher, creador del test de colores de cuyas investigaciones se concluye que la respuesta del ser humano al color es inmediata y automática. Así llegó a la conclusión de que los colores contienen una forma de energía transmisible que actúa sobre el cerebro a través de la piel. A su vez, el médico Niels Robert Finsen (1860-1904), premio Nobel en Medicina en 1903 se hizo famoso por sus investigaciones sobre los efectos fisiológicos de la luz, y las propiedades estimulantes y bactericidas de los rayos actínicos (azul, violeta y ultravioleta) y creó la lámpara eléctrica de arco voltaico (Luz Finsen). Ejemplos que  no son los únicos, pues a través de la historia hay otros muchos que  han revelado la importancia del color para la salud.

Vitaminas de color

La cromoterapia, basa su eficacia en su  poder armonizador de la energía y requiere de sencillas, pero efectivas prácticas, que no sólo ayudan en el plano físico, si no en terrenos más sutiles como el psíquico, emocional o mental.

Para la cromoterapeuta María Conde, dedicada a esta terapia desde hace más de  17   años “el objetivo de esta técnica es la de equilibrar al cuerpo, a la emoción y a la mente, creando una estructura de color”. Así mismo ha trabajado con adolescentes de riesgo social con aplicación de color en sus terapias con muy buenos resultados.

El proceso que emplea Conde consta en primer lugar de una lectura del color a través del cuerpo, para lo cual la persona explicará sus dolencias marcándolas en las sencillas líneas de una silueta, que podrá colorear a su gusto.  De sus dibujos surgirá un tono predominante, que encierra en sí mismo una valiosa información acerca de los niveles energéticos de la persona, las emociones bloqueadas, y su posición mental frente a su salud para la resolución de sus problemas.  De ese modo se puede elaborar con exactitud un diagnóstico para crear, como si de una paleta personal se tratase, una eficaz  estructura de fuerza, personalizada, para la sanación a todos los niveles.

La distinta gama de colores aplicada en las diversas partes del cuerpo, trabaja en distintas longitudes de onda, que producen una vibración determinada.«Cuando tenemos una estructura de color equilibrada-comenta la terapeutanuestras longitudes de onda coinciden con los colores del arco iris. Por eso, si estamos descentrados, obsesionados, precisamos de un color concreto en un punto determinado de nuestro cuerpo; por ejemplo, para la zona del bajo vientre, el color a aplicar es el violeta, que además posee la vibración más alta.»

Tal afirmación enlaza con la idea de que aunque los colores poseen diferente vibración, no hay un color “estrella” que sobresalga frente a los demás, pues cada uno tiene su función. En palabras de Conde, «no existe un color más importante que otro, pero si que hay colores como el naranja, o especialmente el rojo que ayudan a incrementar la energía vital».

Esta armonización  del tono trabaja compensando los colores a través de la ropa que nos ponemos, los objetos que forman parte de nuestra cotidianidad, la comida,  e incluso nuestro cepillo de dientes. Vitaminas de color para contrarrestar el desequilibrio, cuyos principios están basados en la Técnica de reequilibrio corporal  Damun (TRCD), que sana el cuerpo partiendo de la base emocional del mismo, eliminando los bloqueos y reconduciendo la energía para que fluya con libertad y armonía.

Aunque cada persona tiene un color que le ayuda a desarrollar sus capacidades innatas, se puede aprovechar el beneficio positivo de cada color. Así el azul refuerza el carácter, eleva la autoestima, el amarillo estimula la capacidad intelectual y aumenta el optimismo,  el verde ayuda dormir y aplaca los nervios, el violeta combate el miedo y las angustias, entre otros ejemplos. Rojo, negro, verde, azul, etc, todos componen un vademecum vital que ayuda a las personas a mantener un adecuado nivel de energía que les sirva de apoyo para afrontar sus conflictos, ya que  como nos comenta la terapeuta, «el color te ayuda a situarte en un nivel de fuerza apropiado para resolver las situaciones, pero es la persona la que debe resolver o cambiar una situación, en definitiva el color te sitúa en una situación proclive al cambio».

 

La reproducción de la totalidad o parte de los contenidos de esta página web en cualquier soporte y por cualquier medio técnico deberá citar siempre al autor. Está prohibido la reproducción total o parcial del mismo para fines comerciales o lucrativos sin el permiso del autor.

Anuncios

One comment

  1. excelente saber todo esto y muy importante



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: